Calidad de vida
El concepto de calidad de vida, es cada
vez más utilizado en el ámbito de la discapacidad, según Miguel Ángel Verdugo y
Scharlock es “un estado deseado de bienestar personal que es multidimensional, tiene
propiedades éticas universales y únicas ligadas a la cultura, posee componentes
objetivos y subjetivos y está influenciada por factores personales y
ambientales” estas se evidencian en siete áreas que son:
- Desarrollo
Personal
- Autodeterminación
- Relaciones
interpersonales
- Inclusión
Social
- Derechos
- Bienestar
emocional
- Bienestar
físico
Estas áreas se ven potenciadas en las actividades
deportivas, ya que brindan espacios de recreación e interacción con otros sin
importar las diferencias, fomentan el desarrollo y superación personal
otorgando bienestar tanto físico como emocional.
Actividad física
La inactividad física es actualmente el
cuarto factor de riesgo de mortalidad más importante en todo el mundo, sólo por
detrás de la hipertensión, el consumo de tabaco y la hiperglucemia.
Llevar una vida activa asocia múltiples
beneficios para la salud en todas las personas a cualquier edad. Es importante
que la ciudadanía sea consciente de las consecuencias que tienen la inactividad
física y el sedentarismo y los beneficios que aporta a la salud ser más activo. Para las personas en situación de discapacidad existen los deportes adaptados, estos son un tipo de
actividad física reglamentada que intenta hacer posible la práctica deportiva a
personas que tienen alguna discapacidad. Como la misma palabra indica, consiste
en adaptar los distintos deportes a las posibilidades de los participantes o en
crear deportes específicos, practicados exclusivamente por personas con
problemas físicos, psíquicos o sensoriales. (El deporte adaptado, Tafalla Sancho, 2009)
Beneficios del deporte los 0 a 17 años:
- Mejora
la forma física, la función cardiorrespiratoria, la fuerza muscular y la
masa ósea y, además, disminuye la grasa corporal y ayuda a mantener un
peso saludable.
- Mejora
la salud mental: mejora la autoestima, reduce los síntomas de ansiedad y
depresión y disminuye el estrés. Además es divertido y ayuda a sentirse
más feliz.
- Ofrece
oportunidades de socialización y el aprendizaje de habilidades.
- Aumenta
la concentración lo que contribuye a tener mejores resultados
académicos.
- Favorece
un crecimiento y desarrollo saludable.
- Mejora
las habilidades motrices, la postura y el equilibrio.
- Disminuye
el desarrollo de factores de riesgo asociados a enfermedades crónicas en
la vida adulta como enfermedades del corazón, hipertensión, diabetes tipo
2, hipercolesterolemia (colesterol elevado), obesidad u osteoporosis, ya
que muchos de estos factores pueden desarrollarse en las primeras etapas
de la vida.
En adultos:
- Ayuda a
mantenerse ágil físicamente: Fortalece los músculos mejorando la capacidad
funcional y disminuyendo el riesgo de sufrir caídas. También, previene la
pérdida de masa ósea (osteoporosis).
- Mejora
el bienestar mental, reduce los síntomas de ansiedad y estrés, mejora el
sueño y reduce el riesgo de depresión. Además aumenta la percepción de
bienestar y satisfacción con el propio cuerpo.
- Mejora
la función cognitiva.
- Mejora
el bienestar social. Fomenta la sociabilidad y aumenta la autonomía y la
integración social, especialmente en personas con discapacidad.
- Ayuda
a disfrutar de una buena calidad de vida.
- Contribuye
a mantener un peso adecuado; la actividad física es un factor determinante
en el consumo de energía, por lo que es fundamental para conseguir el
equilibrio energético y el control del peso.
- Reduce
el riego de padecer obesidad.
- Reduce el riesgo de desarrollar ciertas enfermedades como: - Diabetes tipo 2. - Enfermedades cardiovasculares. - Hipertensión arterial.- Cáncer de mama o colon. - Hipercolesterolemia (colesterol elevado), aumentando el colesterol “bueno” (HDL) y disminuyendo el “malo” (LDL).
- Mejora la evolución de algunas enfermedades crónicas como diabetes (ayudando a controlar los niveles de azúcar en los que ya son diabéticos), hipertensión, hipercolesterolemia u obesidad, una vez se han desarrollado. (Ministerio de sanidad,2012)
Por consiguiente, la actividad física favorece el bienestar de las personas, quienes además a través de la interacción con otros, potencian el respeto, compromiso, autodeterminación, cooperación y comunicación, mejorando las relaciones interpersonales y la calidad de vida
